La actuación de la dirección frente a la posible convocatoria de un botellón en el Campus de Fuenlabrada de la Universidad Rey Juan Carlos para el pasado viernes 14 de Octubre provocó la indignación del alumnado del centro. Los discentes fueron sorprendidos esa misma mañana por un grupo de guardias de seguridad, contratados por la administración de la universidad, que impedían el acceso, registrando bolsos y mochilas, a todo aquel que no presentase el carnet de alumno en las amontonadas puertas del centro universitario.
Una situación similar vivieron los alumnos que tienen por costumbre acceder a la universidad en coche, ya que el acceso se concedía tras enseñar el carnet universitario a 3 guardias de seguridad distintos, los cuales se concedieron el privilegio de registrar el interior de varias decenas de vehículos en busca de bebidas alcohólicas, lo que provocó un enorme atasco que perjudico a un gran número de vecinos de la zona, ya que las avenidas próximas al campus quedaron completamente colapsadas.Los hechos provocaron el malestar de todos aquellos que pagan su matrícula escrupulosamente, por lo que las acciones contra el rectorado de la Universidad Rey Juan Carlos, a cuyo frente está Pedro González-Trevijano, no se hicieron esperar. Las quejas fueron llegando al departamento de gestión por parte de un nutrido grupo de alumnos que repetían “no hay derecho”. Además 3 alumnas de tercero de grado redactaron una queja para la cual adjuntaron un gran número de firmas en contra de la actuación llevada a cabo por las altas esferas de la universidad.
Los alumnos de primero de grado fueron los más perjudicados ya que en principio no pudieron acceder a las aulas puesto que aún carecen del carnet universitario requerido. Posteriormente los efectivos de seguridad, los cuales únicamente cumplieron órdenes, trataron de solucionar el problema pidiendo cualquier documento que les identificara como alumnos, pero el problema ya se había causado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario